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Son muchos los motivos que hacen de este alimento uno de nuestros mejores aliados para nuestra salud.
Gracias a su cultivo podemos disfrutar de ellos durante todo el año. Su contenido calórico es muy reducido (100 gramos de producto tan solo aportan alrededor de 20 calorías) por lo que, consumidos en preparaciones sanas, nos ayudan a llevarnos bien con la báscula.

Gran fuente de fibra y vitaminas: Los espárragos son una buena fuente de fibra, de modo que favorecen el tránsito intestinal. Además, también aportan vitaminas y minerales como potasio, fósforo, calcio y magnesio.

Ayudan a eliminar líquidos: Los espárragos contienen una sustancia llamada ácido aspargínico que estimula la diuresis. Así pues, podemos decir que es un alimento con efecto diurético, capaz de estimular la producción de orina.

Versatilidad: Más allá de sus propiedades nutricionales y ventajas para la salud, el espárrago cuenta con una gran versatilidad en cocina. Resultan deliciosos simplemente cocinados a la plancha con un poco de sal, pimienta negra y aceite de oliva virgen extra. También como ingrediente de ensaladas o sencillos revueltos. Sin embargo, también pueden protagonizar recetas un poquito más elaboradas como la propuesta a continuación:

Crema de espárragos y verduras de temporada

Ingredientes:

12 espárragos verdes, 1 zapallito italiano grande, 1/2 col, 2 nabos pequeños, 4 zanahorias, 200 g de calabaza, agua o caldo de verduras, sal, y para el salteado, 4 espárragos, 8 setas tipo champiñón, 3 yemas de huevo.

Preparación:

Comenzamos asando la calabaza troceada a 190º en el horno durante unos 35 minutos. Después la trituramos y reservamos. Trozamos los espárragos y las hortalizas bien limpias y las salteamos ligeramente con aceite de oliva. Una vez rehogado todo durante unos cinco minutos, cuando las piezas se comienzan a dorar, añadimos el agua necesaria para cubrir y cocinamos tapado durante unos 15 minutos. Al haber cortado las piezas en trocitos es posible que no necesiten mucho más tiempo de cocción. Cuando está todo cocido, añadimos el puré de calabaza y lo trituramos con el resto hasta terminar nuestra crema de primavera. El toque final lo conseguimos añadiendo una yema de huevo para cada dos raciones. Después solo falta repartir la crema sobre las verduras previamente salteadas, sirviendo inmediatamente.